que ya habíamos
tropezado?
Y tu carne, tus alegorías
encarnadas en cosas ajenas
en cosas sin sentido
de débiles señales
de suaves susurros y murmullos
murientes…
las promesas que tu boca engendro
tus pies sobre mi tumba danzando
los vientos tenues que olvido el tiempo
el tiempo que agoniza lúgubre en mí.
Y las palabras nacientes en tu locura,
Tus prohibidos deseos
sin razón
Tus párpados húmedos conmigo
Diciendo que nos traería el tiempo…
Entre ramas secas, entre hierba muerta
Entre mis lánguidos pensamientos
Cimentándose en mis ojos quebrantados.
Y tu sonrisa tibia
Palpada como el verano
Y tus brazos fríos
Recordándome el otoño
Que es de ti cuanto yo quería?
Que es de ti cuanto yo moría?